No Soy Fotógrafo

No soy fotógrafo. Nunca estudié técnicas, ni busqué la perfeccion. Sin embargo, la imagen ha sido mi lenguaje. Desde el deporte hasta las aventuras, he usado la fotografía para contar historias. Gracias a amigos y referentes, aprendí a transmitir. No soy fotógrafo, pero cada imagen me defiende.

Desde pequeño, la fotografía estuvo presente y yo creo que en todos los que tenemos una edad.

Mi padre, con su vieja Nikon, me mostró lo que era capturar momentos. Con el tiempo, amigos como Javi me dieron acceso a cámaras de primer nivel. Hoy, estoy sumergido en la fotografía deportiva, rodeado de profesionales de los que aprendo cada día. Así empezó mi camino, impulsado por quienes siempre me animaron a seguir disparando. Y sin olvidar a los que me aportan servicio y material en un mundo que no es precisamente accesible y ahí está siempre Fotografiarte.

Y para lograr ese objetivo, me rodeo de verdaderos profesionales: fotógrafos, filmmakers, pilotos, marketinianos, empresarios y expertos de mil y una Indole. Ellos son la base que me permite convertir la imagen en un impulso real para todos los que confían en mí.

Ese es mi verdadero talento: no soy fotógrafo, pero sé rodearme de los mejores. Con su apoyo, conseguimos objetivos que ni imaginábamos. Y así, ayudamos a otros a crecer y a escalar.

Mi vieja Nikon nunca supo de egos, ahora con la Canon lucho contra ellos.

Esta vieja Nikon llena de polvo y que heredé demasiado pronto de mi padre, es donde comenzó todo, en el Circuito del Jarama, viajes, …